miércoles, 4 de noviembre de 2009

Nueva Zelanda, the Kiwi Way

Nueva Zelanda el pais civilizado. Aqui todo esta organizado, todo tiene un camino marcado, una senalizacion, un cartel explicativo, unas normas de uso y por donde mires se respira orden y progreso. En el campo, parece que hubieran pasado el cortacesped para dejar las praderas verdes perfectamente niveladas. No existen las malas hierbas ni los cardos borriqueros que en nuestro pais aparecen por todas partes. Aqui los arboles estan perfectamente agrupados, ordenados, al igual que las ovejas y las vacas. Hasta estos bobos animales parecen haber comprendido las normas de convivencia establecida y se esparcen homogeneamente por las innumerables praderas. La organizacion del turismo no es menor. Por todas partes te inundan con tripticos sobre las actividades que hacer: rafting, puenting, zorbing (que cono sera esto?), vuelos panoramicos en avion o helicoptero y un largo etc... muchas actividades de riesgo, en las que el unico riesgo real es el de gastarte un ojo de la cara. Por suerte, Nueva Zelanda tiene unos preciosos paisajes por donde pasear no cuesta nada, asi que a esto nos dedicamos las dos semanas que pasamos aqui.

La llegada a Auckland fue fria. Tras haber estado las ultimas dos semanas en los 28 grados diarios y nocturnos de Polinesia Francesa, fue todo un shock enfrentarnos a los poquitos grados que nos recibieron en Auckland. Unos mejor que otros, nos acostumbramos a las nuevas condiciones climaticas, nos pusimos cada uno nuestros uniformes de invierno y salimos a visitar la ciudad. La ciudad no es ni bonita ni fea, pero lo que si tiene es una luz especial. La atmosfera esta limpia y el cielo pareciera que estuviera mas bajo, al igual que el sol, que al atardecer va descendiendo lentamente en busca del horizonte, proporcionando una luz llena de colores y contrastes.

En Auckland alquilamos un coche, que es de las unicas cosas baratas por aqui (20 euros x dia) y salimos a recorrer la isla del norte. Nueva Zelanda la componen dos isla. La norte, la mas poblada, donde esta la capital y donde los paisajes son mas suaves y pausados. Y la isla sur, mucho menos poblado, y con paisajes mas salvajes elevadas cordilleras nevadas y enormes rios de espumas blancas.

Cuevas de Waitomo. Nuestra primera visita fue a estas cuevas, donde el principal interes, son unas moscas!! cuyas larvas emiten luz como si fueran luciernagas. Con esta luz atraen a los insectos que entran en la oscuridad de las cuevas y estos caen atrapados en unos hilos pegajosos donde viven colgadas estas larvas. Todo un poco asqueroso, no? pero el resultado es que cuando estas dentro de la cueva, en la mas intensa oscuridad, dentro de una barquita y miras hacia arriba, ves una especie de inmeso firmamento de pequenas luces. Para tener una idea de lo civilizado que son esta gente,el suelo de la cueva esta enlosado!!! por otro lado, la cueva es realmente bonita.

Despues de Waitomo fuimos a Rotorua. Nueva Zelanda es atravesada por una falla que separa dos placas tectonicas y tiene mucha actividad sismica. En Rotorua parte de esta actividad sismica sale al exterior, creando lagunas de azufre, hierro, antimonio, fumarolas de gases que aparecen por cualquier lado y geisers. Los colores y olores de este parque son realmente curisos. En estos dias aprovechamos para hacer un rafting con una cascada de 7 metros. Super guapo!!! (Por favor, ampliar la cara de Sofia en la primera foto. No tiene desperdicio)




La ultima visita en la isla norte fue el parque nacional de Tongariro donde hicimos el tongariro crossing de 20 kilometros, que esta considerada entre las mejores excursiones de un dia del mundo.











Y entre parada y parada, los paisajes de las verdes colinas de suaves contornos con miles de ovejas y vacas placidamente pastando que se ven saludables y prosperas.

De vuelta a Auckland, dejamos el coche para volar a la isla del sur. A Christchurch. De nuevo alquilamos otro coche y nos lanzamos a recorrer la isla sur. El paisaje que nos encontramos al salir Christchurch hacia las altas montanas, son el aperitivo de lo que iba a ser la isla del sur.


Hacemos la primera parada en el glaciar Franz Josef, donde hicimos una caminata sobre el glaciar que realmente nos decepciono un poco. Con todo, los paisajes de montana antes de llegar al glaciar y al salir, nos dejan con la boca abierta.




Quenstown y los Fiordos. Llegamos a Quenstown al atardecer, despues de un frio y lluvioso dia. al llegar, se abrio un enorme claro que nos regalo una de las mejores estampas del viaje, con el pueblo junto al lago y las montanas. Al dia siguiente, visitamos Glenorchy, otra marivilla, para los frikies, aqui se rodaron gran parte de las escenas de la pelicula del Senor de los Anillos. Luego nos dirigimos a la zona de los fiordos y nos quedamos a dormir en una llanura, en medio de la nada, rodeada de montanas nevadas. Nos habiamos pegado el dia en el coche pero lo habiamos flipado recorriendo unos paisajes preciosos.



Los fiordos, Mildford Sound. Los fiordos son lenguas de mar que se adentran tierra adentro. Asi rodeados de picos nevados de hasta 3.000 metros recorremos en un crucero las aguas saladas del fiordo hasta encontrarnos con el mar.














Ya en nuestro camino de vuelta paramos en el Monte Cook y en el Lago Tekapo. Ya se nos acaban los calificativos. Lagos turquesas, de un color que parece artificial, producto de las aguas gaciales cargadas particulas en suspension, con enormes picos nevados al fondo y verdes praderas. Los paisajes de la vaca del chocolate milka. En fin, ahi van unas fotillos. Y el color de los lagos no esta retocado con photoshop!

1 comentario:

  1. Hola pareja, un poquito más y no llega a escribiros. Llevaba sin veros desde julio, pero ha sido un placer volver a viajar con vosotros. Espectacular, maravilloso, sin palabras.

    Emma, mi pitufa, y yo hemos decidido quedarnos en Papeete, esos delfines le han encantado!!!.

    Requetemuac. Esther y Antonio

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