Llegamos a Papeete!!!!! Ese destino que tan lejano parecia al empezar el viaje ya estaba ante nuestros ojos: Papeete, la unica ciudad de toda la Polinesia Francesa situada en la isla de Tahiti. Llegamos por la noche al aeropuerto, se suponia que venian a recogernos, pero no fue asi. Tuvimos que coger un taxi que nos costo unos 35 euros, casi la mitad de nuestro presupuesto diario y que nos dejo totalmente helados. Al llegar a la pension tampoco nos esperaban y tuvimos que despertar a la persona encargada para que nos diera una habitacion que tambien costaba un ojo de la cara. Nuestra llegada no fue muy alaguena, asi que nos acostamos para ver si al dia siguiente todo se veia un poco mejor.
Tahiti y Papeete. Aunque todo el mundo nos decia que la isla de Tahiti no merecia mucho la pena, para nosotros fue una delicia. Las costas no tienen playas de arena blanca que resulten espectaculares, pero los paisajes de montanas todas cubiertas de exuberante vegetacion, cascadas y cursos de agua cristalinas del interior y las primeras vistas que tenemos del mar, nos merecen los primeros tres dias que alli pasamos. El primer dia nos organizamos un poco visitamos Papeete y llamamos a Bran (o Brancisco), amigo de Luis Parias que conocimos en la Feria de Sevilla hacia 6 anos. El recibimiento de Bran compenso con creces la primera mala experiencia que tuvimos en la pension. Nos invito a su casa a cenar, con su mujer, Esther y su pequeno hijo Tamatei, y nos ofrecio quedarnos en Moorea, nuestro siguiente destino, en casa de sus padres. Asi que, con la boca un poco pequena, aceptamos su invitacion, abrumados por tanta hospitalidad.
Moorea. La primera escala en el paraiso. Nos quedamos en casa de los Quinquis, Francois y Michelle, los padres de Bran, frente al mar, en una de las partes donde apenas hay laguna y el mar es mas bravo. Las islas de la polinesia tienen casi todas una orografia similar. Alrededor de la isla hay un arrecife coralino que frena los embates de las mareas dejando una laguna de tranquilas aguas turquesas de menor profundidad. La linea de la costa que dibuja trazados que entran y salen formando bahias y salientes. En el interior se levanta elevados picos, de formas caprichosas y totalmente cubiertos de vegetacion y coloridas flores tropicales, como si se tratase de un inmenso jardin botanico. Frente a la casa el arrecife se acerca hasta la misma costa y no hay laguna. Por las mananas, cuando el mar estaba mas tranquilo, veiamos los lomos y las colas de las ballenas que pasaban frente a la casa. Por las noches se escuchaban los golpes que daban contra el agua con sus colas. Una autentica pasada.

Cerca de la casa, esta una de las mejores playas de la isla. Alli nos encontramos de nuevo con Eduardo y Macarena, una simpatica pareja chilena que conocimos en isla de Pascua y que pasaban la segunda escala de su luna de miel en Moorea. Con ellos pasamos nuestro primer dia de Moorea y con buena gana se hubieran apuntado a continuar con nosotros el viaje.


Los demas dias nos dedicamos a recorrer la isla de cabo a rabo. Bucear alrededor de los motus, estos son pequenas islas entre la costa y la linea del arrecife de coral, y en las transparentes aguas de los lagonariums naturales que alli se forman. Tirarnos al sol y recrearnos con las vistas. Hacer alguna inmersion, tiburones, morenas, rayas, y peces tropicales de todos los colores, peces globo, payasos, loro, etc...pero como el paraiso es dificil de describir, ahi van unas fotos:

Huahine. Huahine es una isla mas tranquila y salvaje que Moorea y Tahiti. Al contrario que en Bora Bora, aqui abundan las pequenas pensiones familiares en lugar de los grandes hoteles. Se respira un ambiente sano y la gente es amable. Los primeros dias los pasamos cerca del principal nucleo urbano de la isla, que lo componen dos calles paralelas de apenas cien metros. Los ultimos dias los pasamos en el segundo paraiso. En el

sur de la isla, una zona mas remota aun, en el camping de una familia con una ubicacion privilegiada. De nuevo nos dedicamos a mas de lo mismo. Inmersiones, kayak, motus, madar, snorkel, tomar el sol y mucho disfrutar.





Con lagrimas en los ojos nos tenemos que despedir del paraiso. El pais de la vainilla, del pescado crudo con leche de coco, de las perlas y el tiare.

Illooooo¡¡¡¡¡ Mira que ir a Papete y no avisarnoooossss¡¡¡
ResponderEliminarEso está precioso..nosotros esperando... y tu surfeando... no vea como te has dejado la cara, chaval¡¡¡¡ Po no sabes tu que esas cosas no están hechas pa ti... ?
¿No se le ha ido un poco la manita con el Vetadine????
Bueno, vamos a lo que vamos... nosotros esperando el correo cuando llegaras a Papete que nos lo habias prometido y de pronto vemos en el blog que ya no estás en Papete, que te has ido....
Una pregunta, ¿estarás aqui pa los polvorones????.....
Muchos besos de Vivapapete
Que pasada!!!
ResponderEliminarEstamos flipando viendo las fotos, que bonitas!!
Pero david por Dios??? ten cuidadito que vaya piña que has metido.....
Sofi que bien te manejas....surfeando y todo?
Muchos besos pareja!!!
BEA Y ENRIQUE