Salimos de Lima rumbo a Brasil haciendo una breve escala en Santiago de Chile, que nos permite darnos una vuelta por la ciudad. Tras echar alli la tarde seguimos volando a Sao Paulo y de alli a Paraty.
Paraty es un pequeño pueblecito con colonial en el que se respira una tranquilidad inusitada. Durante el primer periodo de florecimiento de las minas de oro en minas Gerais, Paraty fue el principal puerto de acceso y salida de mercancias y personas, lo que le trajo un importante desarrollo. Posteriormente, su privilegiada situacion entro en declive cuando se establecio otra via mas rapida a las minas desde Rio de Janeiro, pero quedaron las bonitas casas e iglesias coloniales que ahora son el principal reclamo del pueblo, asi como las islas y playas de arena que salpican la irregular costa donde se encuentra ubicada. Entre la desembocadura de dos rios, una mar en calma por la proteción del archipielago de islas, con las fachadas de las casas pulcramente pintadas y sin ruido alguno de automoviles por las calles, con un empedrado mas apto para animales de carga que para los neumaticos de coches, todo en Paraty rezuma tranquilidad. Incluso el tiempo que nos recibió, con una magnifica temperatura pero entre enormes nubarrones, nos dejan en una atmosfera somnífera proclives a la siesta y la contemplación. Asi como medio amodorrados por todo lo que nos rodea, pasamos tres dias en Paraty, hasta que despertamos y decidmos irnos a buscar algo mas de movimiento a Rio.Llegamos a Rio de Janeiro en bus, pasando por unas playas increibles, en las que no nos paramos porque el tiempo no estaba muy propicio y nos instalamos en el barrio de Ipanema.
Rio es la ciudad maravillosa, donde todo es posible. La ciudad no tiene edificios especialmente bonitos. Es mas, en nuestra opinión la horrible arquitectura de los 70 se cebó en la ciudad, plagándola de feos edificios en todos sus barrios, incluso en Ipanema, considerado el barrio mas codiciado de la ciudad, los edificios son todos mas bien feos. Aun asi la ciudad tiene un caracter especial que le imprimen los propios cariocas y su ubicación. La ciudad se expande como buenamente puede, entre los enormes picachos verticales de roca y vegetación, y las entradas y salidas del mar entre playas de arena blanca y enormes rascacielos. Ipanema rebosa de vida a cualquier hora del dia. Los orgullosos cariocas disfrutan de la playa jugando al voley, futbol o futboley, corriendo por el paseo. Se trata de la mayor pasarela del mundo, donde exhiben sus broceados cuerpos, moldeados en horas y horas de gimnasio. Todo un espectaculo para los ojos de los extranjeros; como nosotros, que tras ver algun que otro michelo al aire, nos atrevemos a quitarnos la camiseta y tirarnos a observar.
Las vistas mas impresionantes de la ciudad se disfrutan desde El Pan de Azúcar y del Corcovado, bajo el abrazo del Cristo Redentor, desde donde vimos el atardecer. De nuevo, como una imagen vale mas que mil palabras, aqui algunas fotillos.

En lo alto del Pan de Azucar nos sentamos a ver algunos escaladores que trepan hasta alli...entonces, para mi total incredulidad escucho alguien que dice: David?....la hostia!!!!!!....ante mi veo una cara que no veia hacía diez años....Joder !!!! Xavi !!!!. Mi mejor amigo durante mi año de Erasmus en Estocolmo y con el que habia perdido todo contacto y toda posibilidad de contacto, porque no tenia ni su correo ni telefono ni nada que me pudiera hacer llegar a él. Nos quedamos los dos totalmente flipados. En la foto podeis ver dos chinos que se saludan entre los calores de un inesperado reencuentro. No di credito en todo el dia. Aprovechamos y esa noche salimos juntos por las animadas calles de Lapa, junto con otra simpatica pareja que conocimos en el albergue, Elena y Bruno.
Salvador de Bahía.Si le preguntas a un Brasileno cual es la ciudad mas bonita de todo Brasil, sin lugar a dudas te dirá que se trata de Salvador de Bahia. Durante los primeros siglos de la colonia portuguesa fue la capital de Brasil hasta que, la entonces florecientes economia azucarera de la zona, se fue al traste y la region entro en una decadencia de la que hoy a duras penas se levanta. En la ciudad quedaron las numerosas iglesias barrocas asi como el mejor ejemplo de arquitectura colonial portuguesa. La mayor parte de la poblacion es de color, provenientes de los esclavos que trajeron de las colonias africanas portuguesas a trabajar en los inventos del azucar del nordeste brasileiro, y conservan, como en ningún otro lugar del mundo, las raices culturales de las tierras de origen de sus ancestros, lo cual le da un caracter muy particular a la ciudad. Este caracter se refleja en cualquier manifestacion cultural. En el sincretismo en los retablos de sus iglesias, donde los artistas negros introducian elementos propios de sus culturas, en la capoeira, que ahora practican en para los turistas en las plazas de la ciudad y que durante muchos anos practicaron los esclavos los esclavos en clandestinidad ocultandose en los bosques y selvas, ya que estuvo prohibida y perseguida por los portugueses, en el candomble, un rito estremecedor en el que afloran cultos de los chamanes africanos invocando a dioses y espiritus, en el impresionante ritmo de las batucadas y conciertos, que los martes inundan las rehabilitadas calles del centro, el Pelourinho, cuyo nombre evoca al palo al que se encadenaban los esclavos para ser azotados. Todos estos elmentos con el marco de la bella ciudad, explican el por que todo Brasil vive enamorado de esta ciudad.






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A esta altura, por encima de 3.800 metros el sol abrasa la piel y cuesta trabajo respirar por la falta de oxigeno y por la sequedad del aire.




Nazca. En otro largo trayecto de bus, bajamos en altura hasta la costa y nos vamos dirigiendo hacia el norte camino de Lima por la Panamericana hasta llegar a Nazca. El paisaje va cambiando del paramo del altiplano a la aridez extrema del desierto del litoral oeste. Parece impensable en plena franja tropical se encuentre este paisaje donde apenas llueve en todo el ano y si algun ano lo hace es causa de un nino, que aqui conocen bien y que trastoca todos los patrones climatologicos provocando peores catastrofes que la habitual sequia perenne.






Finalmente llegamos de nuevo a Lima. Recorrer el mayor rio del mundo, adentrarnos en la selva de las selvas, subir a los abismos blancos de los Andes, visitar el ombligo del mundo, bordear las profundidades del Colca junto al vuelo del Condor, encontrarnos sorpresivamente en mitad del desierto y volver a la Costa Pacifica. Y todo esto, aderezado de la mejor comida que uno se pueda imaginar, con una variedad de platos y productos, sabores y texturas de las que pocas cocinas pueden presumir. Peru lo tiene todo. Sin duda un destino estrella para quienes les guste viajar.