jueves, 24 de septiembre de 2009

Brasil

Salimos de Lima rumbo a Brasil haciendo una breve escala en Santiago de Chile, que nos permite darnos una vuelta por la ciudad. Tras echar alli la tarde seguimos volando a Sao Paulo y de alli a Paraty.

Paraty es un pequeño pueblecito con colonial en el que se respira una tranquilidad inusitada. Durante el primer periodo de florecimiento de las minas de oro en minas Gerais, Paraty fue el principal puerto de acceso y salida de mercancias y personas, lo que le trajo un importante desarrollo. Posteriormente, su privilegiada situacion entro en declive cuando se establecio otra via mas rapida a las minas desde Rio de Janeiro, pero quedaron las bonitas casas e iglesias coloniales que ahora son el principal reclamo del pueblo, asi como las islas y playas de arena que salpican la irregular costa donde se encuentra ubicada. Entre la desembocadura de dos rios, una mar en calma por la proteción del archipielago de islas, con las fachadas de las casas pulcramente pintadas y sin ruido alguno de automoviles por las calles, con un empedrado mas apto para animales de carga que para los neumaticos de coches, todo en Paraty rezuma tranquilidad. Incluso el tiempo que nos recibió, con una magnifica temperatura pero entre enormes nubarrones, nos dejan en una atmosfera somnífera proclives a la siesta y la contemplación. Asi como medio amodorrados por todo lo que nos rodea, pasamos tres dias en Paraty, hasta que despertamos y decidmos irnos a buscar algo mas de movimiento a Rio.
Llegamos a Rio de Janeiro en bus, pasando por unas playas increibles, en las que no nos paramos porque el tiempo no estaba muy propicio y nos instalamos en el barrio de Ipanema.

Rio es la ciudad maravillosa, donde todo es posible. La ciudad no tiene edificios especialmente bonitos. Es mas, en nuestra opinión la horrible arquitectura de los 70 se cebó en la ciudad, plagándola de feos edificios en todos sus barrios, incluso en Ipanema, considerado el barrio mas codiciado de la ciudad, los edificios son todos mas bien feos. Aun asi la ciudad tiene un caracter especial que le imprimen los propios cariocas y su ubicación. La ciudad se expande como buenamente puede, entre los enormes picachos verticales de roca y vegetación, y las entradas y salidas del mar entre playas de arena blanca y enormes rascacielos. Ipanema rebosa de vida a cualquier hora del dia. Los orgullosos cariocas disfrutan de la playa jugando al voley, futbol o futboley, corriendo por el paseo. Se trata de la mayor pasarela del mundo, donde exhiben sus broceados cuerpos, moldeados en horas y horas de gimnasio. Todo un espectaculo para los ojos de los extranjeros; como nosotros, que tras ver algun que otro michelo al aire, nos atrevemos a quitarnos la camiseta y tirarnos a observar.

Las vistas mas impresionantes de la ciudad se disfrutan desde El Pan de Azúcar y del Corcovado, bajo el abrazo del Cristo Redentor, desde donde vimos el atardecer. De nuevo, como una imagen vale mas que mil palabras, aqui algunas fotillos.














En lo alto del Pan de Azucar nos sentamos a ver algunos escaladores que trepan hasta alli...entonces, para mi total incredulidad escucho alguien que dice: David?....la hostia!!!!!!....ante mi veo una cara que no veia hacía diez años....Joder !!!! Xavi !!!!. Mi mejor amigo durante mi año de Erasmus en Estocolmo y con el que habia perdido todo contacto y toda posibilidad de contacto, porque no tenia ni su correo ni telefono ni nada que me pudiera hacer llegar a él. Nos quedamos los dos totalmente flipados. En la foto podeis ver dos chinos que se saludan entre los calores de un inesperado reencuentro. No di credito en todo el dia. Aprovechamos y esa noche salimos juntos por las animadas calles de Lapa, junto con otra simpatica pareja que conocimos en el albergue, Elena y Bruno.

Salvador de Bahía.
Si le preguntas a un Brasileno cual es la ciudad mas bonita de todo Brasil, sin lugar a dudas te dirá que se trata de Salvador de Bahia. Durante los primeros siglos de la colonia portuguesa fue la capital de Brasil hasta que, la entonces florecientes economia azucarera de la zona, se fue al traste y la region entro en una decadencia de la que hoy a duras penas se levanta. En la ciudad quedaron las numerosas iglesias barrocas asi como el mejor ejemplo de arquitectura colonial portuguesa. La mayor parte de la poblacion es de color, provenientes de los esclavos que trajeron de las colonias africanas portuguesas a trabajar en los inventos del azucar del nordeste brasileiro, y conservan, como en ningún otro lugar del mundo, las raices culturales de las tierras de origen de sus ancestros, lo cual le da un caracter muy particular a la ciudad. Este caracter se refleja en cualquier manifestacion cultural. En el sincretismo en los retablos de sus iglesias, donde los artistas negros introducian elementos propios de sus culturas, en la capoeira, que ahora practican en para los turistas en las plazas de la ciudad y que durante muchos anos practicaron los esclavos los esclavos en clandestinidad ocultandose en los bosques y selvas, ya que estuvo prohibida y perseguida por los portugueses, en el candomble, un rito estremecedor en el que afloran cultos de los chamanes africanos invocando a dioses y espiritus, en el impresionante ritmo de las batucadas y conciertos, que los martes inundan las rehabilitadas calles del centro, el Pelourinho, cuyo nombre evoca al palo al que se encadenaban los esclavos para ser azotados. Todos estos elmentos con el marco de la bella ciudad, explican el por que todo Brasil vive enamorado de esta ciudad.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

La Casa de Chiara, Panchita y los Huariques

Llegado el final de agosto se acaban las vacaciones de los Herrera, y llega el momento de despedirles y volver a quedarnos en orfandad tras un mes con nuestras familias. Para consolarnos de nuestra pena, nos refugiamos en Lima en casa de Chiara y Xavier, quienes durante las dos semanas que nos quedan por delante, cuidaran de nosotros.


No se puede decir que Lima sea una ciudad muy bonita, pero lo que no se puede negar, es que sea una de las ciudades donde mejor se come del mundo. Durante estas dos semanas nos recorremos cuantos huariques (restaurantes populares) podemos, comiendo hasta, literalmente, no poder más. Perú tiene una variedad de platos interminable, una materia prima inigualable y huariques y restaurantes suficientes para comer cada dia del año en uno distinto. Visitamos con Chiara y Xavier muchos menos de los que nos hubiera gustado, pero nuestro tiempo y nuestros estómagos, desgraciadamente, tienen un límite.

Lo mejor de estos dias fue volver a sentirnos como en casa, con Chiara y Xavier y la pequena Sofia, su niña de dos añitos, que a cada uno le habla en su idioma: al padre el frances, a la madre en italiano y a nosotros en español. Tan cómodos estábamos que nos pensamos muy seriamente instalarnos alli definitivamente. Ese es el incoveniente de tratar tan bien a tus invitados, que luego no hay como echarlos.





Durante este tiempo nos parecio interesante hacer algo distinto y detener por unos dias el frenético ritmo de turismo que tuvimos en Peru, asi que a través de Chiara, conseguimos una colaboración en La Casa de Panchita. Se trata de una asociación que defiende los derechos de las trabajadoras del hogar (las chachas) que en Peru son un colectivo muy numeroso que, en muchas ocasiones, se encuentran desprotegidas y sufriendo verdaderos abusos. La casa de Panchita organiza todo tipo de actividades de informacion y apoyo a estas mujeres en las que nosotros pusimos nuestro minúsculo grano arena. Estuvimos visitando colegios por toda la ciudad, participando en actividades de ocio con las mujeres, cocinando con ellas platos típicos de España y hasta haciendo de traductores...un poquito de cada cosa. Lo interesante para nosotros es que nos permitió ver desde otra perspectiva la realidad de este paìs, visitar barrios por los que, de otra forma, no se nos hubiera ocurrido ni pasar, y conocer las hondas brechas que separan las distintas clases sociales en el Peru. Una sociedad con brotes de racismo que se reflejan en multitud de actitudes en el dia a dia de los peruanos.

Tras mas de mes y medio en Peru nos despedimos para seguir nuestras andaduras por otros lares. Especialmente triste despedirnos de la pequena Sofia, de quien nos habiamos encariñado estos dias.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Peru y Los Herrera

Continuamos con los Herreras camino a Puno, a la orilla del enorme Lago Titicaca, el lago navegable a mayor altura del mundo. Por el camino vamos parando a visitar un interesante centro arqueológico inca, una iglesia y observando como va variando el paisaje para convertirse en una extensa llanura, un paramo donde solo crecen briznas amarillentas que sirven de alimento a las llamas que salpican el altiplano andino.










Lago Titicaca. En el lago Titicaca, visitamos las pintorescas islas flotantes de los Uros y la Isla de Taquile. En ellas podemos encontrar dos pueblos distintos, cada uno con una historia y unas costumbres diferentes y muy particulares. Los Uros, ingeniaron sus islas flotantes hace mas de dos mil años para escapar de las guerras que asolaban las costas del lago y que enfrentaban a otras comunidades mas poderosas que la suya. Al principio simplemente se echaron al lago en sus barcas de totora. En los periodos cuando el oleaje amenazaba la estabilidad de sus embarcaciones, empezaron por unirlas unas a otras para darle mayor estabilidad. Con el tiempo fueron desarrollando esta practica para terminar viviendo en las islas flotantes donde desde entonces habitan. En la Isla Taquile sus habitantes, de habla aymara y etnia quechua, viven en regimen comunitario estricto y desde hace miles de años se casan unos con otros en endogamia. Antes del casamiento, ambos conviven durante un par de años para conocerse mejor y decidir si se casan o no, lo que nos resulto muy progresista para sociedades tan antiguas y atrasadas en otros sentidos. Por ejemplo, son muy machistas, o patriarcales. La mujer solo puede caminar tras el hombre mientras este va haciendo ganchillo a la vez que caminan. A parte de las particularidades de sus gentes, las islas del titicaca tienen una fotografia unica. La luz tiene una claridad e intensidad que explotan los coloridos trajes tipicos de sus gentes.
A esta altura, por encima de 3.800 metros el sol abrasa la piel y cuesta trabajo respirar por la falta de oxigeno y por la sequedad del aire.

De Puno, tomamos otro larguisimo bus hacia Arequipa. Se trataba de un bus economico, o comodo, como dicen aqui. El 'jefe' corria que se las pelaba. A la segunda curva Alba comenzo a largar fiesta y no paro hasta que llegamos a Juliaca donde, para nuestro asombro, empezaron a subir mujeres, a grito 'partio', cada una de ellas vendiendo algo: helados, choclo, truchas, ...de todo. El autobus parecia no tener fondo, una veintena de vendedoras se apinaban en un improvisado camarote de los hermanos Marx...finalmente, en un entretenido y accidentado viaje llegamos a Arequipa, la ciudad Blanca.


Arequipa debe su apelativo al sillar, una piedra volcanica blanca con la que estan construidas las mayoria de sus edificios. Visitamos el Monasterio de Santa Catalina, que es un precioso mini pueblo andaluz, con el colorido anaranjado tan tipico del estilo colonial. Paseamos sus calles con elegantes edificios bajo la mirada del Misti, el imponente volcan que vigila la ciudad. Hacemos rafting en el rio Chile, con una bajada de nivel IV donde Alba y Maria Jose demostraron su pericia evitando una caida, que no todos lograron evitar.








Valle del Colca. El canon mas profundo del mundo, donde todavia prevalecen los bancales incas en uso por los campesinos para cultivar el maiz y la quinua. Desde la altura de la Cruz del Condor, al atardecer, cuando ya no quedaba ningun turista, tenemos el privilegio de observar, a escasos metros de nosotros, el majestuoso vuelo del Condor.

Nazca. En otro largo trayecto de bus, bajamos en altura hasta la costa y nos vamos dirigiendo hacia el norte camino de Lima por la Panamericana hasta llegar a Nazca. El paisaje va cambiando del paramo del altiplano a la aridez extrema del desierto del litoral oeste. Parece impensable en plena franja tropical se encuentre este paisaje donde apenas llueve en todo el ano y si algun ano lo hace es causa de un nino, que aqui conocen bien y que trastoca todos los patrones climatologicos provocando peores catastrofes que la habitual sequia perenne.

En Nazca visitamos las famosas y misteriosas lineas de Nazca, montados en una avionetilla de 4 pasajeros. Al segundo giro de 180 grados ya no sabes donde esta el cielo o la tierra y solo quieres volver a poner los pies en suelo firme. Desde alli, entre giro y giro, vemos las lineas de Nazca, que trazan en el suelo formas de animales y que solo pueden ser observadas desde las alturas en las que nos encontrabamos. Estas lineas alimentan y alimentaran durante anos, la imaginacion de los historiadores y arqueologos que lanzan sus fragiles e inverosimiles teorias para responder las eternas preguntas: quien las construyo?, por que?, motivos religiosos?, senales para extraterrestres?....mi suegro tiene una solida teoria al respecto: 'Aqui lo que habia era mucha gente aburria que no tenia otra cosa mejor que hacer'....

Desde Nazca seguimos viajando hacia el norte hasta Ica, donde, ademas de probar el pisco, un licor originario de esta zona, visitamos el oasis de Huacachina. Un oasis como los que uno se imagina al leer historias de largas caravanas de camellos atravesando el desierto, cuando, ya delirantes antes de desvanecerse, entre los resplandores de una alucinacion, se vislumbra la imagen del Oasis. Pues esto es Huacachina. El Oasis que todos imaginamos entre dunas de arena y palmeras rodeando una enorme laguna que surge, como por arte de magia, de la reseca tierra. Pero aqui en vez de camellos, tienen unos divertidisimos boggies, unos coches especialmente preparados, para que sus locos conductores hagan el cafre subiendo y bajando dunas haciendonos gritar o callar, segun la naturaleza del acojone que cada uno sufra. Y por si no tienes suficiente, puedes hacer sandboard. De nuevo la mas chica demostro que se apuntaba a todo y desganitandose se tiro por todas las dunas del desierto.



La ultima parada antes de llegar a Lima es en Paracas y las Islas Ballestas.
Se trata de una reserva natural donde llegan mas pajaros de los que Hitchcock hubiera sonado en su peor pesadilla. Los paisajes desde la peninsula son increibles. La tierra reseca tiene un color amarillento, la arena es roja, por la cantidad de hierro de la roca de los acantilados, la espuma blanca de las olas al romper y el azul intenso del mar, forman una policromia natural muy singular. En las Islas Ballestas, las bandadas de pajaros formando escuadrones interminables, cubren todo el cielo. Mientras los pinguinos de Humboldt y los lobos del mar sestean en las rocas.





Finalmente llegamos de nuevo a Lima. Recorrer el mayor rio del mundo, adentrarnos en la selva de las selvas, subir a los abismos blancos de los Andes, visitar el ombligo del mundo, bordear las profundidades del Colca junto al vuelo del Condor, encontrarnos sorpresivamente en mitad del desierto y volver a la Costa Pacifica. Y todo esto, aderezado de la mejor comida que uno se pueda imaginar, con una variedad de platos y productos, sabores y texturas de las que pocas cocinas pueden presumir. Peru lo tiene todo. Sin duda un destino estrella para quienes les guste viajar.

En Lima pasamos los ultimos dias antes de despedir a la familia Herrera. Finalmente volvemos a quedarnos los dos solos...bueno, no del todo, ya que nos acoge de nuevo en su casa Chiara, con Xavier su marido y la pequena Sofia.