Hace ya un mes que se nos acabó la penúltima aventura. En este mes hemos ido padeciendo todo un proceso de distintos estados de ánimo. Esto debe estar estudiado en algún libro de psicología junto a los estados postraumáticos típicos...negación, rechazo, soledad, aceptación. Lo típico que sale en las películas de Woody Allen. En nuestro caso serían los estados postaterrizajedeunsueño. Y aunque la causa es totalmente opuesta al postraumático, también se van pasando una serie de fases que al final terminan en la aceptación, fase en la que estamos ahora mismo y que me ha permitido, por fin, ponerme a escribir esta última merecida crónica para cerrar nuestro blog un mes después de que se acabara el viaje.
Nada mas llegar nos esperaban nuestras familias en el aeropuerto de Sevilla con un despliegue de medios que nos llenó de alegría. Cuando llegábamos a cada uno de los mas de 30 aeropuertos distintos por los que hemos pasado en estos meses, venía ocurriendo la siguiente escena: Bajábamos del avión, recuperábamos las maletas con nuestro carrito y al salir veíamos a todas estas personas que trabajan en las agencias de viajes monstrando los típicos cartelitos con el nombre de la persona que van a recoger. Nosotros siempre teníamos que arreglarnoslas para coger un bus o pelearnos con un taxista ladrón para que nos llevara a nuestro alojamiento. En este momento le decía a Sofía. Será posible que nunca veamos nuestro nombre en uno de esos cartelitos. Pues al llegar a Sevilla, vean lo que nos encontramos.
Ahí estaba el cartel que durante tanto tiempo habíamos buscado. Estábamos en la fase de la alegría, por la vuelta a casa y por ver a nuestra familia y amigos. Pero esta fase dura tan solo unos días.
Al cabo de varios días empiezas a sentirte desubicado. Extrañas tu mochila. Cuando abres el armario no sabes que ponerte con tanta opciones de ropa distinta . Echas de menos la simplicidad de tus chanclas, tus dos bañadores y tus cuatro camisas. Es en esta fase cuando sientes la necesidad imperiosa de ver tus fotos y tu blog. Cuando lo haces ves más allá del precioso paisaje que allí se muestra y recuerdas lo que ha sido sin duda lo mejor del viaje. Lo bien que se está sin preocupaciones de ningún tipo, haciéndo lo que más te gusta. Viajar. Conociendo sitios y gente nueva, disfrutando cada día que no se parece en nada al anterior, porque hace una semana estabas ante un lago turquesa muerto de frio en las cumbres nevadas de las montañas de Nueva Zelanda o en una impenetrable selva tropical y hoy estas bañandote entre tiburones en el Pacífico. Y lo mejor es que mañana estarás en otro sitio igualmente increible. Y los dias van pasando y aquello no se acaba. Llega un punto en el que piensas que esa es tu vida real. Que la vida consiste en eso, en viajar de un sitio a otro sin preocuparse de nada más. Me baño ahora en el mar?...tal vez en la piscina?...o sigo aqui tirado leyendo en la tumbona un ratito mas? Gran dilema este que tenemos que dirimir cada día. Puede llegar el caso peligroso, como sucedió en algún momento, que tanta tranquilidad y relajación lleven a tu mente a un estado aletargado, como en el limbo, de adolescente con el pavo y te idiotices un poco. Pero qué felices son estos pobres idiotas, que se creen que la vida es así...y no...al final se acaba. Pero mientras estás ahí, no ves el final y vives feliz. Es en esta fase cuando se te caen dos lagrimones al ver de nuevo las fotos. Fase de la negación.
Luego empiezas a organizarte poco a poco tu día a día. A llevar una vida algo mas tranquila tras tantos reencuentros y tantas comidas de navidad. Entonces te acuerdas de que llevas varios dias sin ver las fotos. Te vienes al ordenador y les echas un vistazo. Es en esta fase cuando vemos los sitios tan bonitos por los que hemos pasado y pensamos en la suerte que hemos tenido de haber podido estar allí y de haber hecho este increible viaje. Entonces te alegras y te das cuentas que esta ha sido una experiencia única que siempre vas a recordar. Un poco lo típico que te dice todo el mundo y que no deja de se cierto. Ya no recuerdas tan vivamente el estado medio comatoso que te hacía tan feliz pero puedes al menos disfrutar de tus fotos. Aqui es cuando empiezas a superar el shock postviajevueltaalmundo.
Y ahora ya estamos en la etapa de la aceptación. Cuando empiezas a pensar que tedremos que currar o hacer algo para ganarnos la vida y poder emprender nuevas aventuras, que sin duda vendrán....por algo esta era tan solo la penúltima.
Besos y abrazos a todos los que nos habeis seguido fielmente por nuestro blog todo este tiempo...y a los menos fieles también.
Sofia y David
Hola David y Sofia!
ResponderEliminarBienvenidos y feliz 2010!
Bruno y yo también regresamos hace unas semanas de nuestra pequeña aventura. También estamos en el dificil periodo de readaptación jeje.. Yo también tengo problemas de exceso de vestuario ¿alguien quiere? Pasada la euforia de las Navidades, ahora solo quedan las fotos de recuerdo y un pequeño vacío. Además, empieza la búsqueda de un nuevo trabajo...
Estos meses han sido increibles, nosotros terminamos en México y USA. He visto un par de veces vuestro blog, MENUDA EXPERIENCIA!!
Si venis por Berlin no dejeis de llamar. Yo voy a Madrid mucho, a Sevilla un poco menos. Mi e´mail elenamonteagudo@hotmail.com
Besos, ánimo!
Elena y Bruno
Enhorabuena SOfia.
ResponderEliminarQue os quiten lo bailao.
Hermosas fotos , hermosa experiencia
Envidia profunda
un abrazo para los 2
Gonzalo (amigo de Sol)