
En la tercera etapa de nuestro viaje recalamos en las costas de Belize. Salimos temprano de San Cristobal de las Casas y nos pegamos todo el dia viajando hasta la ultima ciudad mexicana en la frontera con Belice, Chetumal. Aqui cogemos una linea de bus que nos dejara directamente en Belize City. Nada mas montarnos en el autobus, empezamos a ver las diferencias. Pasamos de un super bus de lujo de la compania ADO, con la que nos hemos movido todo estos dias en Mexico, a una tartana de mala muerte, conducida a medias entre dos conductores, que se iban intercambiando el sitio sin nisiquiera parar el bus. Uno de ellos, en sus momentos libres, le iba dando al moyate mientras hablaba socarronamente con nosotros. Un autentico heredero de los piratas que habitaban antano las costas de Belice solo que cambiando el mar por el asfalto.

De Belice city, poco que contar. Llegamos de noche y alli no habia un alma. Todo estaba cerrado y aquello parecia una ciudad fantasma. A la manana siguiente la cosa tampoco mejoro mucho con la luz del dia. Lo mejor que se puede hacer alli es irte rapido. Asi que cogimos un water taxi que nos llevo a Cayo Caulker.

De Belice city, poco que contar. Llegamos de noche y alli no habia un alma. Todo estaba cerrado y aquello parecia una ciudad fantasma. A la manana siguiente la cosa tampoco mejoro mucho con la luz del dia. Lo mejor que se puede hacer alli es irte rapido. Asi que cogimos un water taxi que nos llevo a Cayo Caulker.
Cayo Caulker es una pequena isla poco poblada y enfocada al turismo. Alli viven gentes de todo el mundo. unos llegan en busca de oportunidades de trabajo y otros buscando una vida mas tranquila. En la isla no hay coches, ni motos. Lo unico que hay son unos cochecitos electricos de golf que hacen las veces de taxi
y el medio de transporte de los autoctonos es la bicicleta, incluso llevan alli colgados del manillar ninos de apenas un ano. Toda una leccion de equilibrio o de un primario instinto de supervivencia que nos dejaba perplejos. Otra de las cosas que hace de Cayo Caulker un lugar paradisiaco para pasar unos dias es que a todas horas corre una deliciosa brisa marina que no para en ningun momento, ademas de que tiene en frente la mayor barrera de coral del hemisferio norte y unas transparentes aguas azules y turquesas.
Nos alquilamos una cabanita y pasamos alli cinco dias sin hacer mas que bucear, pasar las tardes leyendo tumbados en la hamaca {entender el arte de la hamaca es entender gran parte de la idiosincrasia de este sitio}, paseandonos por la isla y dandonos todas las noches un atracon de pasta en nuestro restaurante italiano preferido.
Lo mas divertido las inmersiones. Hemos hecho varias excursiones haciendo snorkel y un par de inmersiones. Hemos visto de todo: Manaties, hemos buceado rodeados de un banco de rayas que se rozaban con nosotros como gatitos, tiburones nodriza, que hemos tocado y tienen la piel como una lija, meros de mas de medio metro que se dejaban acariciar y nos perseguian como perritos durante toda la inmersion, barracudas, morenas, bancos de peces apelotonados como si fueran una pina, tortugas y corales y peces de todos los colores. Ponemos una fotillo de un tiburon acercandonse al barco donde estabamos, aunque no se ve muy bien.
Seguid poniendonos vuestros comentarios que nos descojonamos con ellos.
Ahora estamos ya en Guatemala. Ya llevamos un mes de viaje. Ahora viene una nueva etapa que esperamos sea tan fructifera como la primera que ya iremos contando en el blog.
¡La ostia! Aqui si que se está bien a 40º con la "brisita" del levante, con el puto Lopera y con los examenes de Isa, ¡Esto es vida! ¿Esto es vida? sus muertos!. Seguid comentando el viaje. Por lo menos pongo mi imaginacion en marcha
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