Terminamos nuestra primera etapa del viaje. A lo cubano.
Aunque queríamos ir escribiendo sobre la marcha, la falta de medios en cuba nos ha hecho imposible escribir una sola línea. La única que vez que conseguimos conectarnos a internet nos costo 3 euros y a duras penas conseguimos mandar un email. En cuba todo es así. Complicado. A lo cubano.
Las cuatro primeras noches las pasamos Sofía, Eva y David, en la Habana, en un tranquilo barrio residencial a las afueras, en casa de un matrimonio mayor donde nos sentíamos como en casa.
En estos primeros días nos pateamos de arriba abajo la ciudad. Sin un rumbo fijo y disfrutando de la conversación que los cubanos siempre están dispuestos a ofrecer. Nos dio tiempo a visitar la habana vieja, recorrer el malecón y el maleconcito, el barrio del vedado, el cementerio de la ciudad e incluso para echar unos bailes en la casa de la música, bien aliñados, porque sino, hubiera sido imposible que tres pingüinos salieran a la pista rodeados de cubanos y sobre todo cubanas, con un ritmo imposible de seguir y unos mareantes movimientos de caderas. MI AMOL.Algunas frases curiosas de esta ciudad:
- Échame una piedrecita con la sofoca
- Ambiciónala (esto es lo que me decía un cubano que se erigió como mi profesor de salsa cuando bailaba con Sofía…el profesor acabo abandonando)
- Tu padre es un ladrón, porque ha robado todas las estrellas del firmamento para ponerlas en tus ojos (esto le decía Rigoberto, un cubano que intentaba, como tantos otros, ligarse a Eva)
- Ednesto pod favo, dejame explicadte
......Como estas hay cientos cada día.
Lo mejor de cuba sin duda: Los Cubanos
Al cuarto día quedamos con Henry y
María, para irnos a casa de los padres de Henry en Calabazar y desde allí comenzar un periplo por la isla. El recorrido fue: Cienfuegos-Trinidad-Sierra del Escambray (El Nicho)-Guajimico.
En estos días hemos tenido un poco de todo: montaña, playa, ciudades coloniales, cuevas, submarinismo y sobre todo la posibilidad de estar en contacto con muchos cubanos, gracias al tremendo guía que llevábamos: Henry, que además de un cachondo y cubano, se conocía toda la zona de puta madre.


Sin nuestro guía cubano, Henry, el viaje no hubiera sido lo mismo ni hubiéramos podido conocer a tanta gente.Después de vuelta a la Habana el momento de romper la comitiva y despedirnos de Henry y de las hermas Merello para continuar los dos solos nuestro viaje…..hacia México lindo….Yiiiijjaaaaaa !!
